Termina 2010 con un año intenso en materia de Cultura y medios, clave para entender la Argentina actual. Nunca como antes la pelea política estuvo centrada en la disputa por la construcción de los imaginarios de una sociedad. Y los medios jugaron un rol fundamental en esa pelea política.

Cómo se construye el relato de la vida cotidiana, quién lo cuenta y cómo lo cuenta, pasan a ser puntos imprescindibles para saber qué va a pasar en el futuro. Y este año, la lucha por la elaboración del discurso, por contarnos qué estaba pasando, se vio en vivo y en directo.

Por un lado, los diarios, radios y canales de televisión abiertamente opositores, aunque en su discurso se presentaren como "independientes", construyeron las noticias a partir de hechos, en algunos casos, "fabricados" por ellos mismos. Se podría pensar que esto no es nuevo, pero la novedad estuvo en la centralidad que cobraron los medios en el campo de la política, desplazando en algunos casos a los propios partidos políticos.

Un ejemplo de esta construcción fue la denuncia de un supuesto intento de soborno a la diputada Cinthia Hotton para aprobar el presupuesto nacional. Finalmente se demostró que el episodio al que se aludía, publicado en las tapas de los principales diarios argentinos y amplificado por los medios de los mismos grupos, era falso...

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Balance del año

A mis amigos y devotos patrocinadores.
Es hora de balance. Al revés de las grandes empresas que no siempre son de mostrar -por razones comprensibles de la privacidad específica de la propiedad privada- nosotros mostraremos nuestro balance.
Pese a nuestros pronósticos y a nuestros deseos, aún gobierna esta señora Cristina. Obviamente lo hace en medio del caos. Pero pareciera que ese caos no alcanza para que nos deje desocupado el Sillón de Rivadavia. Es probable entonces que el caos aumente... no por un deseo perverso de parte nuestra, sino para poder cumplir estrictamente con la ley.

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